Faconauto reclama un plan urgente para modernizar el parque de camiones: ayudas de hasta 25.000 € por unidad y un fondo mínimo de 300 millones

El envejecimiento del parque de vehículos industriales en España se ha convertido en una barrera estructural para la competitividad, la eficiencia energética y la sostenibilidad del transporte profesional. Con una edad media de camiones que supera los 15 años y sin planes de renovación vigentes desde el fin del programa Moves MITMA, Faconauto lanza una propuesta clara: activar un Plan Nacional de Renovación de Flotas dotado con 300 millones de euros y ayudas directas de hasta 25.000 € por vehículo.

Una transición energética que no llega al transporte profesional

El transporte por carretera, esencial para el funcionamiento económico y logístico del país, ha quedado en segundo plano dentro del debate político sobre descarbonización. Mientras el vehículo privado copa la atención pública, miles de pymes y autónomos transportistas operan con vehículos obsoletos sin incentivos reales para su modernización.

Faconauto alerta de que la descarbonización exigida por Europa requiere una hoja de ruta nacional, con medidas concretas, financiación y seguridad jurídica. Marta Blázquez, presidenta de la patronal, ha reclamado una estrategia ambiciosa que evite que el transporte profesional quede “fuera de foco”, mientras Pilar Fernández, presidenta de la División de Industriales, ha insistido en la necesidad de dotar al sector de confianza regulatoria y previsibilidad normativa.

Achatarramiento, Euro 6 y electrificación: claves del plan propuesto

La propuesta contempla tres ejes:

  • Ayudas de hasta 25.000 € para transportistas que retiren camiones antiguos y los sustituyan por modelos con tecnología Euro 6, ya sean nuevos o con una antigüedad máxima de 12 meses.
  • Una dotación mínima de 300 millones de euros, con un diseño simplificado y ágil en su gestión para facilitar el acceso a las pymes del sector.
  • Una partida adicional de 250 millones de euros para incentivar la incorporación de vehículos industriales de cero emisiones, ampliando las opciones tecnológicas viables para el transporte pesado.

Desde Faconauto subrayan que esta renovación debe ser tecnológicamente neutral, abarcando desde la electrificación hasta otras tecnologías de bajas emisiones como el gas o los biocombustibles. “El coste total de propiedad (TCO) sigue siendo la principal barrera. Las ayudas deben centrarse en hacer competitivos los nuevos modelos frente a los antiguos”, señala la patronal.

Fiscalidad y coordinación institucional como palancas de cambio

La estrategia propuesta por Faconauto se apoya también en la creación de una mesa de trabajo estable con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, así como una mayor coordinación interministerial con Hacienda, Industria, Transición Ecológica y Trabajo. Entre sus medidas fiscales destacan:

  • Una deducción del 15 % en el Impuesto de Sociedades para empresas que inviertan en vehículos de bajas emisiones o en infraestructuras de recarga.
  • Incentivos orientados a amortizar más rápidamente las inversiones en flotas limpias.

Estas medidas buscan dotar de seguridad jurídica, certidumbre en plazos y confianza financiera a las decisiones de inversión del sector.

El calendario europeo aprieta: nuevas exigencias a la vista

La inacción nacional contrasta con la velocidad regulatoria de Bruselas. En los próximos años, el transporte pesado deberá adaptarse a medidas como el sistema ETS2 (mercado de derechos de emisión), el paquete Fit for 55, la obligación de instalar sistemas ADAS y tacógrafos inteligentes, la creación de puntos de recarga (reglamento AFIR) o la aplicación del Paquete de Movilidad.

Faconauto advierte que el despliegue de estas normativas, si no va acompañado de mecanismos de ayuda y plazos realistas, podría afectar negativamente a la rentabilidad del transporte profesional y, por extensión, a toda la cadena logística.

El momento de actuar es ahora. La renovación del parque de camiones no puede esperar más si España quiere cumplir los objetivos climáticos, mantener su competitividad logística y garantizar un modelo de transporte más seguro, moderno y eficiente.