La transformación del transporte profesional continúa acelerándose. MAN Truck & Bus ha puesto oficialmente en marcha la producción en serie de sus camiones eléctricos en su planta de Múnich, consolidando su apuesta por un futuro sin emisiones locales. Este hito representa no solo un avance técnico, sino también un posicionamiento estratégico frente a los retos regulatorios y medioambientales que afronta el transporte de mercancías en Europa.
Producción flexible y preparada para el cambio
La planta de Múnich —considerada el corazón industrial de MAN— se convierte en una referencia europea al integrar en una única línea de producción tanto camiones diésel como eléctricos. Esta capacidad de fabricación mixta permite a la marca adaptarse a la demanda del mercado sin modificar su infraestructura productiva, una ventaja clave en un momento de transición tecnológica.
Actualmente, la instalación puede fabricar hasta 100 camiones diarios, independientemente del tipo de propulsión. Esta flexibilidad permite responder con agilidad a las necesidades de los operadores logísticos, ya sea en el ámbito urbano, regional o de larga distancia.
Tecnología probada y autonomía real
Antes del arranque de la producción en serie, MAN ya había fabricado 200 unidades de pre-serie, utilizadas por clientes en entornos reales de trabajo. Estos vehículos han recorrido más de dos millones de kilómetros en rutas europeas, con consumos que rondan los 97 kWh/100 km, validando su rendimiento incluso en trayectos diarios de hasta 850 km.
El sistema de baterías NMC, fabricado en Núremberg, permite autonomías de hasta 500 km con seis módulos y hasta 740 km con un séptimo módulo adicional, lo que posiciona a estos vehículos como una opción viable también para transporte regional intensivo.
Primeros 1.000 eléctricos en 2025 y reducción directa de emisiones
MAN prevé entregar 1.000 camiones eléctricos antes de que acabe 2025, de los cuales ya tiene confirmados unos 700 pedidos. Según sus estimaciones, esta flota podría evitar la emisión de hasta 80.000 toneladas de CO₂ al año si se alimenta con energía 100 % renovable, una cifra equiparable a las emisiones anuales de una pequeña ciudad europea.
Inversión industrial y mensaje al legislador
La compañía ha invertido cerca de 1.000 millones de euros en la electrificación de sus plantas en Europa durante esta década, con una parte significativa destinada a sus centros en Alemania. Solo en investigación y desarrollo de camiones eléctricos, la inversión supera los 100 millones de euros.
En este contexto, Alexander Vlaskamp, CEO de MAN, ha lanzado un mensaje claro a los responsables políticos: “Hemos hecho los deberes. Ahora toca a los gobiernos garantizar el desarrollo de la infraestructura de recarga y definir un marco de tarificación de CO₂ estable y eficiente”.
Un compromiso con la neutralidad climática
Con la vista puesta en 2050, MAN reafirma su compromiso de alcanzar la neutralidad en CO₂, siendo conscientes de que el 95 % de sus emisiones actuales provienen del uso de sus vehículos. La electrificación del transporte pesado no es solo una opción tecnológica, sino un pilar estratégico para cumplir con las metas europeas del Green Deal y avanzar hacia un sistema logístico más limpio y sostenible.
Este movimiento posiciona a MAN como uno de los protagonistas de la transición energética en el transporte industrial, ofreciendo a flotas, distribuidores y operadores una solución madura, escalable y alineada con las exigencias de sostenibilidad y rentabilidad.