Nuevos peajes para camiones en Vizcaya: medida controvertida y costosa para transportistas

Implementación de Peajes en Vizcaya

Frente a la decisión del Gobierno estatal de no implantar peajes en autovías y carreteras españolas, la Diputación de Vizcaya ha optado por una postura contraria, estableciendo peajes para camiones en las principales autovías y carreteras nacionales de la provincia. Esta medida ha comenzado con la instalación de numerosos arcos de control en diferentes vías, inicialmente en la BI-625 y la N-240, y desde el 1 de julio, ampliada a las carreteras A-8, N-636, BI-10 y BI-30 (antigua N-637).

Sistema de Peaje Free-Flow

La gestión del peaje se realiza mediante un sistema de comprobación de matrícula gracias a la tecnología free-flow instalada en los arcos. Este sistema calcula el importe en función de la categoría Euro del vehículo, cargando directamente el peaje a la empresa transportista titular del camión, sin necesidad de detenerse.

Impacto Económico en Transportistas

Según los cálculos de Fenadismer, el sobrecoste mensual para autónomos y empresas que transitan por estas vías será de unos 600 euros. Esta medida tendrá un claro efecto inflacionista, afectando principalmente a los transportistas vizcaínos.

Críticas de Fenadismer

Fenadismer ha criticado duramente la medida, calificándola de «un simple afán recaudatorio» de la Diputación de Vizcaya. Argumentan que el sector del transporte por carretera ya contribuye significativamente al mantenimiento de las carreteras a través de impuestos. En Vizcaya se suministran anualmente casi 500 millones de litros de gasóleo A, destinados principalmente a vehículos de transporte, lo que permite a la Diputación Foral recaudar aproximadamente 150 millones de euros al año solo por el impuesto de hidrocarburos.

Fuente: Transporte3